viernes, 28 de junio de 2024

SOLTAR

 



   Nuestras manos sirven, entre otras cosas, para tomar, afianzar, apretar entre nuestros dedos, diferentes objetos, con las manos señalamos, acariciamos, percibimos texturas y temperaturas.  Así también es nuestra mente, nuestro organismo toma, posee, tiene funciones y el dejar ir constituye un proceso complejo de adaptación.

    Llevo más de 36 años de ir soltando la función de la visión.  Mis ojos están bien, mi deficiencia no se nota y he tenido que ir modificando mis acciones a la capacidad visual que, cada día, se desprende.

   Aunque los demás no se percaten, yo vivo la pérdida de manera silenciosa, no lo expreso porque he conseguido adoptar nuevas estrategias para resolver situaciones cotidianas.

   Estoy jubilada desde enero de 2023 y el motivo de mi despedida como persona con discapacidad productiva se debió a la dificultad para el llenado de documentación.  El último año que laboré recurrí al apoyo de mi asistente, un joven diligente pero no fue suficiente, tuve problemas por errores en la negociación de significados.

   Ahora, ya sin actividades laborales, me enfrento a la resolución de tareas domésticas que, sinceramente, se vuelven verdaderos retos para mí.  Por ejemplo, el colocar las cacerolas sobre las hornillas.

   Hace algunos años, mi compañero de vida me propuso crear un canal de YouTube en el que compartiera mi experiencia como mujer con discapacidad y me pareció una idea poco atractiva porque, consideré en ese momento, una se va adaptando a la pérdida y ya.

   Mi interés de hacerlo ahora, a través de la comunicación escrita, se basa en que mi pérdida ha continuado y en estos días he enfrentado situaciones que antes sorteaba con cierta dificultad, pero ahora me resultan casi imposibles de entrada.

    Una debe aceptar, buscar para soltar no sólo la capacidad visual, sino el orgullo, la autonomía, la autoestima y, en camnbio, debe incrementar la confianza en el otro.,

   De ahí que considere medular el hecho de transmitir mis pocos conocimientos teóricos sobre el tema de la discapacidad y las muchas experiencias con sus respectivas estrategias de solución ante problemas tan sencillos como el conectar una clavija a la corriente eléctrica.

1 comentario:

  1. Tu profunda reflexión, me ha llevado a recordar un matrimonio , padres de una persona con la que yo convivía cotidianamente, me platicaba que sus padres nunca habían visto, que habían formado su familia con 8 hijos ; tenían ceguera de nacimiento y habían contraído matrimonio ya casi 45 años antes, y la madre de él se dedicaba a dar clases en la escuela nacional de ciegos a personas invidentes ; les enseñaba a planchar , a lavar , a cocinar , cuestiones que para alguien sin problemas en la vista, podríamos imaginar que no tendrían porque ser enseñadas, sin embargo, sí había un sector de la población que acudía a clases de esta maestra y a otras muchas materias que se impartían y se siguen impartiendo en la escuela de ciegos.
    Esta experiencia me hace concluir que quien nunca ha tenido la vista , no tiene la preocupación ni la necesidad de soltar, por el contrario, a lo largo de su vida, necesita capturar todas las experiencias posibles que le permitan ser capaz de realizar una vida plena.
    Y lo que si tendremos que soltar todos , con vista o sin ella , serán nuestras habilidades que tuvimos de jóvenes, puesto que con la vejez si tendremos que ir soltando poco a poco esas grandes habilidades que en algún momento fueron nuestras grandes capacidades. Sí, es importante estar preparado para soltar, no con resignación, sino con la alegría de vivir de una manera diferente. No crees Piki?

    ResponderEliminar

Si deseas escribir tu impresión sobre el texto, quedaste con alguna duda o alguna inquietud, escribelo en un comentario, por favor

¡DAR DE PALOS!

                        El uso de computadoras para resolver problemas de indagación, y transacción bancarios para los cuentahabiente...